viernes, 30 de septiembre de 2011

Bienvenidos

Queridos alumnos:

La belleza no está ahí fuera sino dentro de nosotros, en la manera en que miramos lo que nos rodea. En este sentido, os propongo en esta asignatura, mirar la ciencia como una posibilidad más de ver la extraordinaria belleza del mundo que nos rodea. Éste es el espíritu con el que debemos enfrentarnos en el futuro. Tal como argumenta Gunter Pauli, aquello que nos parece un residuo o algo insignificante encierra todo el misterio y la materia prima, el inicio de un nuevo proceso que nos permita mejorar nuestra vida en el planeta. Siempre hay motivos para el optimismo cuando nosotros tenemos la capacidad de cambiar nuestra forma de ver e interpretar el entorno.

Durante el desarrollo de esta asignatura descubriremos cómo serán los aviones del futuro y las prótesis que conectarán el pensamiento con la acción. Nos llegarán historias fascinantes, como el descubrimiento de la antimateria -ya se pueden fabricar en un laboratorio-, el curioso fenómeno cuántico del enlace entre las partículas -que parece ciencia ficción pero es real- o la existencia de células inmoratles que, más allá de la trágica forma en que se obtuvieron, permiten fantasear con la idea de ralentizar el proceso de envejecimiento, la investigación con células madres que nos hacen pensar en un futuro con una fabrica de repuestos de órganos y tejidos en seres humanos, el descubrimiento del genoma que posibilita al mundo jugar con los genes como si fueran éstos ingredientes de una receta casera; la nanotecnología que nos otorga la creación de un polígono industrial de microfábricas que diseñará los nuevos fármacos del futuro. Pero la ciencia no es consciente de que le falta conciencia. Ahí es donde empezamos nosotros, tomar conciencia de lo que descubrimos cada día para convencernos de que cualquier pasado fue peor. El futuro será mejor. Y el futuro es vuestro, porque esa es mayor vuestra esperanza y ese es el mejor préstamo que hemos recibido de vosotros. Ánimo, pero no olvidad que la una teoría científica no es el conocimiento, sino permite el conocimiento; no es un punto de llegada, sino un punto de partida; no es una solución, sino la posibilidad de enfrentarse a un problema. A partir de ahora vuestra es la palabra.